El Chelsea mantiene la estela del Arsenal y el Manchester City tras ganar al Liverpool (2-1), que sufrió el mismo mal en Stamford Bridge que hace tres días en el Etihad. Empezó ganando pero terminó perdiendo contra un equipo que tuvo dos caras. En la primera mitad, el Chelsea mostró una buena versión, con mucho ritmo, dominante. En la segunda dio un paso atrás para defender su renta y tratar de matar al rival con espacios. Logró los puntos con oficio y un par de puntos de dureza que sufrió sobre todo Luis Suárez.
Por segunda vez en tres días, el Liverpool se adelantó pronto en un estadio grande. Esta vez lo hizo muy pronto, antes de que se cumpliera el tercer minuto de partido. Luis Suárez e Ivanovic pelearon un balón aéreo, la pelota quedó suelta y Skrtel aprovechó el despiste general para marcar a placer. La situación ideal para un equipo que cuenta con futbolistas como Coutinho, Sterling y Luis Suárez, letales con espacios. No lo aprovechó el equipo de Rodgers, que se metió atrás, algo en lo que también tuvo mucho que ver el empuje del Chelsea.
La primera parte del equipo de Mourinho, ya fuera por el gol encajado o no, fue notable. Fue el Chelsea un equipo intenso, que presionó y agobió al Liverpool. Puso mucho ritmo el Chelsea al encuentro y el Liverpool no aguantó. En la jugada siguiente al tanto de Skrtel, Johnson sacó bajo palos tras un disparo de Hazard que repelió Mignolet. El propio portero belga sacó una buena mano a un disparo de Lampard minutos más tarde, pero no pudo evitar el tanto de su compatriota Hazard, un gran jugador. El Chelsea combinó rápido con Hazard, Willian y Oscar, el pase interior del brasileño quedó rechazado y Hazard acudió para colocar un disparo imparable con el interior.
Tras el empate el Chelsea se calmó un poco, pero continuó dominando. No dejó apenas espacios al Liverpool, incapaz de dar tres pases. Luis Suárez estuvo desconectado y ahí se le fueron buena parte de las opciones a su equipo. En la segunda parte, cuando el esfuerzo colectivo no fue el mismo, la pierna fuerte del Chelsea detuvo al uruguayo, que terminó desquiciado. El segundo gol lo marcó Eto'o con la colaboración de la defensa visitante. Oscar se hizo hueco ante Sakho, centró raso y Eto'o estuvo más rápido que Skrtel para meter la puntera y batir a Mignolet, que tocó el balón pero no evitó el gol. La remontada del Chelsea fue un reflejo de lo que se veía sobre el césped.
En la segunda mitad, Mourinho cambió el plan, sin saber muy bien los motivos, porque estaba dominando el partido con claridad. Tampoco es que sufriera demasiado, más allá de un cabezazo de Sakho al larguero, pero vivió en su campo, lo que no había hecho en la primera parte. Pudo sentenciar a la contra, pero Eto'o no acertó en un mano a mano con Mignolet. Luis Suárez entró algo más en juego en la segunda mitad, pero cada vez que tocaba el balón, el Chelsea lo tenía claro. Cahill se jugó la roja en una entrada muy dura y Eto'o cometió un penalti absurdo que Webb no señaló. Entre los españoles, Azpilicueta cumplió con nota y Torres dejó la jugada del partido marchándose de Sakho y Skrtel, pero su definición fue mala. Venció el Chelsea, que sigue mirando a los ojos a Arsenal y Manchester City.
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